En Italia, hoy se conmemora el Aniversario de la Liberación. Se cumplen 75 años desde aquel 25 de abril de 1945, fecha en que sucedió el fin del fascismo y de la Segunda Guerra Mundial, gracias al movimiento antifascista. En esta nota, les contamos los detalles detrás de este hecho histórico que marcó un antes y un después en la historia moderna de nuestra querida Italia.
El comienzo del fin
Si tuviéramos que encontrar un punto desde donde comenzar a hablar de esta Liberación, podríamos decir que es en 1925. En este año, Benito Mussolini instauró una dictadura en Italia encarnada en el movimiento fascista. Para el propio Mussolini, el Fascismo era impulsado por la necesidad de gobernar la Nación. La pregunta por el cómo se vuelve obligatoria. “Del modo necesario para asegurar la grandeza moral y material del pueblo italiano. Hablemos francamente: no importa el modo concretamente, no es antitético, sino más bien convergente con el programa socialista, sobre todo con lo relacionado con la reorganización técnica, administrativa y política de nuestro país”, dirá Mussolini en un diario, en agosto de 1921.

Una vez en el poder, como fundador del partido fascista y como Primer Ministro, Mussolini impuso las leyes fascistas (leggi fascistissime), emanadas entre 1925 y 1926. En pocas palabras, desaparecieron los partidos políticos y tal como sucede en las dictaduras que conocemos, ninguna persona podía oponerse a su régimen, ni criticar las decisiones que él tomaba. En dos años se vivió un proceso de desmantelamiento de la oposición. Es decir, se destituyó a los diputados populares, liberales, socialistas y comunistas, y se crearon las Leyes Ultrafascistas, que reforzaban las competencias legislativas del poder ejecutivo.
Un paso hacia la liberación: la caída de Mussolini
Si ya había malestar en país, esto se agravó con la entrada de Italia a la Segunda Guerra Mundial, en 1940. De esta forma, bajo el mando de Mussolini, el ejército italiano luchó, codo a codo, con la Alemania nazi de Hitler contra Francia, el Reino Unido y Estados Unidos. Además, en el mismo año Italia firmó el pacto tripartito o mejor conocido como el “Pacto eje Berlín, Roma, Tokio” junto con la Alemania nazi. En octubre de ese año, Mussolini lanza la invasión a Grecia. Para sorpresa de muchos, la resistencia fue más fuerte de lo pensado y el ejército italiano sufrió una gran baja. Fue gracias a la intervención alemana, en abril de 1941, que Yugoslavia y Grecia cayeron finalmente en poder del Eje.
Pero a partir de julio de 1943, la situación de Mussolini cambiaría por completo. A principios de dicho mes, los Aliados habían desembarcado en Sicilia que presentaba una escasa o nula defensa italiana. A mediados del mismo mes, Roma era bombardeada por aviones estadounidenses, lo cual dejó cerca 3 mil muertos y miles de heridos. Por ende, el 24 de julio se llevó a cabo una reunión en el Palacio Venecia, formada por el Gran Consejo. Allí, mediante votación, se decidió el destino de Mussolini. Debía devolver su poderes al Rey y renunciar al comando de las fuerzas armadas. Una vez finalizada la reunión y tras la destitución de Mussolini, éste fue detenido.
Una mattina mi sono alzato, ho trovato l’invasor…
Mientras se sucedían los hechos que ya conocemos históricamente, en Italia se estaba generando un nuevo brazo contra el fascismo. Es importante hacer énfasis sobre la unidad de todas las fuerzas políticas antifascistas para la construcción de un movimiento militar-popular. Este luchaba para concretar la liberación de Italia del ejército nazi y de los restos del ejército fascista, después de la caída de Mussolini, en 1943. Dicha fuerza es conocida como la Resistencia Italiana o Partisana. Tal vez la conozcamos a través de la canción popular italiana que hoy ha resurgido, “Bella Ciao”. “Una mattina mi son svegliato, o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao! Una mattina mi son svegliato e ho trovato l’invasor. O partigiano, portami via…”. Sus estrofas constituyen un verdadero himno de la resistencia antifascista.

La Resistenza Partigiana es un movimiento que se desarrolla entre 1943 y 1945. En pocas palabras, era un ejército popular constituido por comunistas, socialistas, liberales, católicos de izquierda, entre otros. Finalmente, termina con la insurrección general del 25 de abril de 1945. En este día se consigue el control de las ciudades del norte del país, último territorio todavía en poder de las tropas nazis en su retirada hacia Alemania. Por lo tanto, esta fecha se convierte en un símbolo de la Liberación Italiana y del nacimiento de la Italia moderna. También es un día para honrar a los que perdieron la vida en esta lucha, italianos con diversas ideologías políticas que lograron acabar con el régimen fascista.
Evidencias de la Liberación Italiana
Encontramos diversas películas y documentales que nos hablan de esta situación histórica particular. Tal vez para acompañar a nuestros hermanos italianos en este día, podemos ver algunas de ellas. Si nos interesa conocer de qué modo se organizó la lucha partigiana, no podemos dejar ver I sette fratelli Cervi. Protagonizada por una familia campesina de la Emilia Romagna, la película muestra las acciones guerrilleras contra los fascistas y las tropas alemanas. Asimismo, en Roma, città aperta, la acción se desarrolla en los últimos años de la ocupación nazi (1943-1944). La película se inspira en la historia del sacerdote Luigi Morosini, torturado y muerto por los nazis por ayudar a la resistencia.
Por último, otra de las películas que se sitúa en medio de los hechos que hoy recordamos es Le quattro giornate di Napoli que narra la hazaña realizada por el pueblo napolitano en 1943. Nápoles decide entrar en batalla aun cuando contaba con escasos recursos materiales. A pesar del negro pronóstico, la película relata de qué modo consiguieron liberar al pueblo de los nazis antes de que llegaran las tropas aliadas.
Es importante recordar que luego de dos décadas de dictadura y cuatro años de Guerra Mundial, Italia quedó devastada. Hoy Italia es gracias a la lucha incansable de la Resistencia Partisiana, esta fuerza popular formada por distintas ideologías políticas. Sus hechos están presentes no sólo en los libros de historia, en las películas, sino también estarán por siempre en la memoria de todos los italianos.


