¿Qué tienen en común Un novelista en el Museo del Prado, Bomarzo, El unicornio, El Escarabajo, El Laberinto y Misteriosa Buenos Aires? Que todos ellos, junto a otros tantos títulos, fueron escritos por el mismo prolífico autor argentino. Estamos hablando nada más y nada menos que de Manuel Mujica Láinez, emblema de nuestra Literatura Argentina. Bajo su pluma, conocimos aspectos diversos de la historia de nuestra tan querida Buenos Aires. Por lo tanto, a 110 años de su nacimiento, los invitamos a (re)descubrir nuestra ciudad, a través de las míticas páginas de Misteriosa Buenos Aires.
Manuel Mujica Láinez: sus inicios como periodista
Manuel Mujica Láinez nació un 11 de septiembre de 1910, en el seno de una familia acomodada en Buenos Aires. ¿Un dato curioso? La casa familiar donde vivió durante la primera parte de su vida estaba situada donde hoy encontramos el Automóvil Club Argentino sobre la Avenida Libertador. Su madre y su abuelo materno le transmitieron el amor por la literatura. Cuando “Manucho” tenía 13 años, toda la familia Mujica Láinez se mudó a Europa.

Por lo tanto, el joven Manuel estudió en París y en Londres y absorbió su cultura. Sin embargo, un par de años después volvió a Buenos Aires y terminó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de San Isidro. Si bien inicialmente Manuel decidió estudiar Derecho, abandonó rápidamente la carrera. Con tan solo 22 años, comenzó a trabajar de redactor en el diario La Nación. A partir de este momento, las letras literarias y periodísticas lo acompañarían a lo largo de toda su vida.
“Manucho”, un escritor de todos los tiempos
Gracias a sus cuentos y novelas, pudimos viajar en el tiempo, conocer diversas épocas históricas y ciudades a lo largo y ancho del globo. Viajamos a la Edad Media francesa, al Renacimiento italiano, a la España del siglo XVI y acompañamos la travesía de un anillo de escarabajo desde el Antiguo Egipto hasta nuestros días. También conversamos con los distintos personajes que habitan las pinturas del Museo del Prado. Pero Mujica Láinez no solo escribió sobre el mundo. Además, mediante sus páginas podemos conocer nuevos aspectos de Buenos Aires. Gracias a la conocida Saga Porteña, creó cuatro novelas sobre la aristocracia argentina. Y a través de una de sus primeras publicaciones, Misteriosa Buenos Aires, Manuel Mujica Láinez abordó la historia de nuestra ciudad desde una mirada realista y, al mismo tiempo, fantástica.
Misteriosa Buenos Aires: historia de una ciudad
Los cuentos que reúne Misteriosa Buenos Aires están ordenados cronológicamente, desde 1536 hasta el siglo XX. Cada título es acompañado por un año, de modo que desde el inicio el autor ubica temporalmente al lector. El libro comienza con “El hambre”, cuya acción se desarrolla en el año de la primera fundación de Buenos Aires. Ya el título nos adelanta el tono del texto. En medio de los sucesos propios de la fundación, los nativos habían sitiado a los ejércitos españoles y los dejaron sin agua ni comida. Mediante su cuento, el autor le da un giro al tema sarmientino de la civilización y barbarie. Ahora, los supuestos civilizados (los españoles) son empujados por el hambre para devorarse entre ellos. Tal como observamos, no es el inicio ideal para la instauración de una ciudad y tal vez muestre la mirada del autor sobre la propia historia rioplatense.

Maravillosa y Misteriosa Buenos Aires
Por otro lado, uno de los cuentos más bellos de la colección es “La Sirena”. Este ser mitológico habita nada más y nada menos que nuestro ya conocido Río de la Plata. A diferencia de lo que señala la mirada eurocéntrica, el hábitat de las sirenas ahora es América. De esta forma, se entremezclan la naturaleza del Nuevo Mundo con la del Viejo Continente. A partir de este relato, comienzan a introducirse lentamente los primeros elementos maravillosos y míticos que le dan un toque distinto a la colección. Asimismo, “La Galera” también es interesante ya que narra la travesía de un carruaje que recorre la ruta entre Córdoba y Buenos Aires. Lejos de ser un simple viaje, una de las pasajeras es atormentada por los fantasmas de un pasado demasiado reciente. Y en el carro suceden hechos que solo ella puede ver.
Otro de los cuentos que debemos nombrar es “El hombrecito del azulejo”, que incluye características propias del género maravilloso. En él, encontramos personajes reales, identificables e históricos como es el caso de los doctores Eduardo Wilde, Ignacio Pirovano y José Guadalupe Posadas. Pero también hay otros como el mismo Hombrecito del Azulejo o la Muerte que actúan vívidamente dentro del relato. La historia transcurre en una casa de la ciudad de San Miguel (Buenos Aires). Mientras los médicos discuten la grave enfermedad de un niño, la Muerte ronda para llevarse su vida. Aquí entra en escena el Hombrecito que le da charla para entretenerla y para que olvide su propósito. Más allá de estos cuentos, la colección posee otros tantos títulos de belleza similar. Claramente no podemos abordar en una sola nota a todos ellos, pero sí impulsamos al lector a descubrirlos.
Buenos Aires se hace ficción
Estas historias narran aspectos diversos del mismo espacio, Buenos Aires. De este modo, observamos cómo la ciudad se va transformando a lo largo del tiempo. Y en ella encontramos personajes reales e identificables, pero también otros ficticios, hijos de la imaginación del autor. Asimismo, los relatos combinan características realistas, míticas, maravillosas y fantásticas. De esta forma, una atmósfera de misterio envuelve cada uno de los cuentos y en ellos se recrea, una vez más, la realidad porteña. Y en el devenir de las páginas, el lector comienza a dudar de sus saberes sobre la historia rioplatense, gracias a la prosa inconfundible de Manuel Mujica Láinez. A 110 años de su nacimiento, invitamos al lector a sumergirse y (re)descubrir esta Misteriosa Buenos Aires.
PhotoCredit de Portada: Marina Artese Grillo


