El pasado 12 de diciembre el Ballet de Danzas de la Asociación Calabresa de Buenos Aires cumplió 5 años de vida. Es por ello que entrevistamos a su directora, Mariel Pitton Straface, para que nos cuente cómo surgió, su historia y el presente del Ballet. Acompañanos en esta interesante charla para conocer un poco más sobre este grupo folklórico que rinde homenaje a sus raíces, con cada uno de sus pasos y compases.
El Ballet: un homenaje a las raíces italianas
Mariel Ángeles Pitton Straface es bailarina, profesora de Danzas y Coreógrafa, egresada de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Además, es la directora del Ballet de Danzas de la Asociación Calabresa, grupo folklórico que cumplió 5 años el pasado diciembre. Su relación con Italia es plena. “Mis cuatro abuelos son italianos. De parte de mi mamá, calabreses de Corigliano Calabro (provincia de Cosenza) y de parte de mi papá, del Friuli y de Sicilia”. Asimismo, está estudiando la carrera de Traductora Público de Italiano en la Universidad del Salvador (USAL). Como si fuera poco, Mariel también es redactora de nuestro sitio: itBuenosaires.
¿Cómo nace la idea de crear un grupo de danzas de la Asociación Calabresa?
Mariel, sin pensarlo dos veces, nos responde “la propuesta nació frente a la falta de un grupo folklórico que pueda representar a la Asociación en diversas festividades y eventos como son los BA Celebra Calabria e Italia. Asimismo, cuando comencé a idear el Ballet tuve en cuenta que nuestra sede social posee un hermoso teatro en donde el grupo podría realizar presentaciones”. Cabe destacar que dicho teatro lleva el nombre del presidente actual, el Cav. Antonio Ferraiuolo. Mariel añade “me parecía importante llevar a cabo este proyecto enfocado hacia los jóvenes, de modo que ellos puedan conocer y honrar sus raíces. A través de esta actividad perteneciente a la Subsecretaría de Jóvenes, podía atraer a la juventud a la Asociación”.
Un deseo cumplido con mucho esfuerzo y trabajo
Si tenemos que hablar de inicios, el Ballet comenzó a formarse en la mente de su directora en una edición del BA Celebra Calabria. “Yo estaba participando como representante de la Asociación, vestida con un traje típico” recuerda con nostalgia Mariel. Y continúa “en el escenario estaba bailando un grupo folclórico. Mientras lo miraba, me dije a mí misma ¡qué lindo! ¡Cuánto me gustaría estar bailando en ese escenario!”. Esta simple exclamación en el corazón de Mariel fue el motor que la empujó a concretar ese deseo que tanto anhelaba. Fue la chispa que encendió la vida del Ballet.

“Apenas ideé el naciente proyecto, tuve el apoyo de diversos actores de la Asociación. Tal vez era una tarea compleja, pero todos me impulsaron a presentar la idea al Consejo Directivo para que, posteriormente, fuera evaluada. Y así fue, presenté la propuesta en la mesa de entrada, se habló en la reunión del Consejo y me aprobaron el proyecto. A partir de ahí, con trabajo de hormiga, fui subiendo escalones y llevando a cabo esta iniciativa”.
¿Quiénes formaron parte inicialmente del Ballet?
“Al principio, el grupo estaba formado por bailarinas, compañeras mías de estudios de danza y de la universidad. Eran excelentes bailarinas y de origen italiano. Si bien no todas tenían raíces calabresas, todas manifestaban esa curiosidad por conocer y honrar su origen. Era un grupo muy lindo, profesional, responsable y de muy buen nivel”. Llegado este punto, Mariel comienza a emocionarse al recordar quién fue la primera persona que quiso participar del incipiente Ballet. “Fue mi hermana Verónica, que no era bailarina. Su ímpetu cuando me dijo ‘yo quiero participar’ y sus ganas me acompañaron en ese momento y me siguen acompañando hasta el día de hoy”. Verónica la impulsa y le da las fuerzas necesarias para continuar haciendo lo que más le gusta: dirigir el Ballet.
5 años después, ¿cuántos integrantes tiene el grupo actualmente?
Debemos aclarar que, en un principio, la convocatoria era exclusiva para bailarines profesionales. “Sin embargo, cuando vi todo el interés que había en participar de nuestro grupo, abrí las puertas para el público en general”, explica Mariel. Y añade “hoy pueden participar todos aquellos que quieran enarbolar sus raíces mediante la danza, todos los que desean llevar la cultura italiana con orgullo y pasión a través del lenguaje artístico”. Al día de hoy, el Ballet cuenta con 35 integrantes, entre niños, jóvenes y adultos. “La mayoría son jóvenes y está creciendo un lindo semillero de niños”.
“Me da mucho orgullo cuando los más pequeños me dicen que bailar la tarantella les encanta, aun cuando también bailemos otros ritmos. Realmente son felices bailando y derraman esa alegría en cada práctica y en cada evento”. Tal como todos sabemos (y vivimos), el 2020 fue un año muy particular (por decirlo de una forma diplomática). Sin embargo, el Ballet pudo continuar con sus diversas actividades y así, seguir vinculando a sus integrantes con la tradición italiana.
Además de ser la directora, ¿qué significa el Ballet para vos?
“Para mí, el Ballet significa un espacio para conectarme con mis raíces y con la cultura italiana. También es resultado del desarrollo personal, en donde pude plasmar todo lo que estudié en mi carrera universitaria. Además, el Ballet es el fruto de un proyecto concreto, con muchísimas dificultades pero también con mucho esfuerzo y trabajo. Siento que, a través del Ballet, me vinculo con mis orígenes. Además, los defiendo bailando, que es lo que más me gusta hacer. Y debo decir que este grupo folclórico es posible gracias a la semillita que dejó cada integrante que pasó por él a lo largo de sus 5 años de vida. Es decir, sin el esfuerzo y compromiso de todos y cada uno de ellos, con mi idea sola no podría haber conseguido nada. Gracias a los integrantes pasados y actuales pudimos cumplir 5 años”.

Asimismo, como para todo italiano, la familia es lo más importante y es nuestro mayor cimiento. Aquí Mariel les dedica un agradecimiento especial. “La creación y continuidad del Ballet fue posible gracias al apoyo incondicional de mi familia y la de todos los integrantes. Ellos siempre están presentes en cada evento y presentación. Son nuestro más querido público y nuestro club de fans”. Con emoción en los ojos, Mariel concluye: “en pocas palabras, el Ballet es mi hijo y como tal lo tengo que proteger. Esto supone cuidar a todos aquellos que lo integran”.
Si querés honrar tus raíces italianas, ¡esta es tu oportunidad!
La convocatoria para formar parte del Ballet de Danzas de la Asociación Calabresa sigue abierta. Mariel invita especialmente a participar a todos nuestros lectores. “Si tienen la mínima curiosidad, tienen que vivir la experiencia. No tengan miedo ni vergüenza, luchen por sus sueños y sus proyectos. Es fundamental poder enfocarlos y conectarlos con la colectividad italiana. ¡Qué lindo es representar a nuestra colectividad haciendo lo que tanto nos gusta: bailar! Acérquense a la Asociación, participen de nuestras actividades, sígannos en nuestras redes y anímense a conocer al grupo. Está formado por personas maravillosas. Más que solo un ballet, es un grupo de amistad y de acompañamiento. Es, en pocas palabras, una familia. En los ensayos nos divertimos un montón. La adrenalina que se vive en los escenarios y abajo, en los camarines, es hermosa”.
Cabe aclarar que el Ballet retomará sus actividades en marzo. Por lo tanto, los interesados pueden comunicarse al correo del Ballet: [email protected]. Se trata de una actividad totalmente gratuita. Las puertas están abiertas al 100% para todos: sean niños, jóvenes o adultos. Para integrar el Ballet, no es necesario ser descendiente de calabreses, ni tener conocimientos previos de danza. Solo hay que tener ganas de defender la cultura italiana. ¿Un consejo personal? No pueden dejar pasar esta oportunidad. Si quieren rendir homenaje a sus orígenes italianos, ¡el Ballet es el lugar indicado y sus integrantes los están esperando!
Autor de la imagen de portada: Facebook Ballet de Danzas de la Asociación Calabresa.



Amira Giudice
26 Gennaio 2021 at 11:33
Augurissimi!!!
Mariel Pitton Straface
27 Gennaio 2021 at 2:28
Grazie mille Mari per l’intervista e l’articolo! Bellissimo!