Desde hace 109 años, la comunidad italiana en Argentina realiza su peregrinación al Santuario de Luján, el segundo domingo de Noviembre. La Basílica de Nuestra Señora de Luján se erige en dicha ciudad, a unos 70 km al oeste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Basílica es de estilo neogótico, al igual que la Catedral de La Plata y la de San Isidro, un estilo característico del siglo XIII.
En principio, la Basílica era una humilde capilla que, desde 1685, cobijó la imagen de la “Pura y Limpia Concepción del Río Luján”, tal como se la denominaba originalmente. En 1890, se inició la construcción del templo actual, terminado en el año 1935. Representa un centro de fe mariana para el pueblo argentino y también una meta de peregrinación continua para los fieles que se acercan a visitar la pequeña imagen de barro que – milagrosamente – se quedó a orillas del río Luján.

Los fieles durante el acto cívico. PhotoCredit: Rita Lembo.
La peregrinación italiana
Los italianos que llegaron a nuestras tierras no solo trajeron su cultura y su fe sino que también se adhirieron a la fe del pueblo argentino y a sus tradiciones. Por este motivo, muchos de ellos profesan una gran devoción por la Virgen de Luján y comenzaron a peregrinar hacia su Santuario. A principios del siglo XX, los genoveses comenzaron con este acto de fe. Sin embargo, en 1908, toda la comunidad italiana peregrinó por primera vez de manera conjunta hacia Luján. Dicha peregrinación fue organizada por la FACIA. La Federazione Associazione Cattoliche Italiane in Argentina (FACIA) es una organización católica que reúne todas las instituciones italianas católicas en Argentina y que, año tras año, organiza esta peregrinación.

Procesión hacia la Basílica. PhotoCredit: Rita Lembo.
El transcurso de la peregrinación
El mes de noviembre pasado, todas las asociaciones italianas con sus estandartes se reunieron en la Asociación Italiana de Socorro Mutuos de Luján a las 10 de la mañana. Desde allí, con la imagen de la Virgen de Luján, partieron en procesión hacia la Basílica. Luego, durante el acto cívico en la plaza, se entonaron los himnos nacionales de Italia y de Argentina. Al terminar, ingresaron al templo para participar de la Santa Misa. Por último, los fieles se dirigieron al Ateneo de la Juventud donde se llevó a cabo el almuerzo.
Contaron con la participación del Cónsul de Italia en Buenos Aires, Gianluca Guerriero. Asimismo, asistieron diversos suonatori di organetto que, junto con el grupo de danzas de la Asociación Calabresa de Buenos Aires y el cantante Pascual Antonuccio, alegraron la jornada. En pocas palabras, un año más, la comunidad italiana residente en Argentina peregrinó a los pies de la Virgen de Luján. Así, ofrecieron un acto de amor a la Madre del pueblo argentino.


