El Gomero de la India, es un espécimen único en nuestro continente. Se transformó en uno de los principales atractivos del Parque Mitre el cual es visitado diariamente por todo aquel que recorre la ciudad de Corrientes. Elegido para jugar, ejercitarse o distenderse, tiene además varios iconos que lo hacen emblemático, como su famoso faro, o los murales de “Combate del puente de la batería”. Otra de las obras que podemos apreciar recibe el nombre de “Las Cautivas”. En esta nota te contamos por que es tan interesante este espacio verde capitalino.
Un ejemplar único
Quienes recorrieron al menos una vez el parque tuvieron que apreciar el árbol “Gomero de la India” que es el único ejemplar de Ficus benghalensis que existe en el continente. El árbol fue traído desde el Jardín Botánico de Buenos Aires en 1915. Lo que convierte a este ejemplar de una gran importancia histórica e identitaria como atractivo turístico y cultural de la zona. El árbol se encuentra posicionado en el lugar exacto donde Corrientes tenía el destacamento de la batería, mientras libraba una batalla contra tropas paraguayas.

El ejemplar se declaró patrimonio histórico hace dos años. El suceso dio lugar a la plantación de 100 ejemplares autóctonos en el barrio Pirayuí de Corrientes. Otra peculiaridad de su origen es que a pesar de que reciba el nombre de Ficus de la India, es un espécimen americano, y su verdadero nombre científico es “Ficus laurenfolia”
Tiene una altura de alrededor de 20 metros y un diámetro de copa de entre 30 y 40 metros. Por su gran tamaño cautiva a cualquiera que lo pueda ver, son muchas las personas que admiran su textura, su color y su majestuosidad. Su especie tiene la principal característica de crecer rápidamente en altura, para luego comenzar a engrosar su tronco
Nuevos brotes del Gomero de la India
El árbol protegido por rejas y una placa recordatoria durante su plantación, continúa siendo digno de admirar. El crecimiento absorbió de manera impensada las rejas, lo que ocasionó la pérdida de la estructura dentro del árbol.
En la década de 1970 colocaron alrededor del tronco una vereda, lo que mantuvieron de tal forma durante unos 40 años. Esta construcción de cemento alrededor del ejemplar impidió que el mismo siga extendiendo sus raíces y teniendo un mayor crecimiento. En 2010, desde la Facultad de Agronomía recomendaron el retiro de la vereda y la instalación de una nueva valla de protección.

Las modificaciones realizadas presentan algunos inconvenientes. Desde los que se pueden señalar el descontento de la población que se acercaba rutinariamente a abrazar el árbol, por la creencia popular de que transmitía buena energía o suerte. Además había quienes creían que pidiéndole un deseo y arrancando una hoja para guardarla este se les cumpliría.
Otra visión de los hechos
Los ecologistas consideran que colocar un vallado tan pequeño limita el crecimiento del ejemplar. Por otra parte corta con el ambiente natural característico del parque. Lo cierto es que este emblemático ejemplar prestaba cobijo a cientos de estudiantes o viajeros. Donde muchas personas se refugiaban bajo su sombra en los días calurosos, mientras hacían tiempo para otra actividad, o cuando compartían mates entre tantas charlas en una época donde la pandemia era algo impensado.
Hoy seguirá siendo digno de admiración, y habría que buscar nuevas formas de explorar su potencial para aumentar el reconocimiento que se merece.



Pepino
27 Giugno 2022 at 20:44
Una mierda la nota, al igual que su autora